Antes del correo, antes de llevar a los niños, antes de que el día pida algo — hay diez minutos con agua tibia, una ventana entreabierta y una frase en un cuaderno que nadie más leerá.
Soy madre, fundadora, una mujer con demasiadas pestañas abiertas en la mente. Estas mañanas no son productividad. Son permiso — para ser humana antes de ser todo para los demás. Así practico la vida suave que enseño. 🌷
